LAS OTRAS NOTICIAS (362)
17 de Febrero de 2024
FUENTES: El País, eldiario.es, Público, InfoLibre, El Salto, Contextos, Rebelion.or, Cadena Ser.
HACIA EL PUNTO DE NO RETORNO
2024 fue el año más cálido de la historia. El pasado mes de enero ha sido el más cálido desde que existen registros, habiendo superado en más de 1,75 grados los niveles preindustriales, de acuerdo al Servicio de Cambio Climático Copernicus, de la Unión europea.
El Acuerdo de París (2015) se propuso como meta que el aumento de la temperatura global no sobrepasara a final de siglo los 1,5 grados sobre los niveles preindustriales, para evitar el colapso climático.
Si continúan las políticas actuales de reducción de emisiones, se estima que a finales de siglo el aumento habrá sido de 3,1 grados. Y las cosas apuntan a peor, ya que el presidente de Estados Unidos se ha retirado del Acuerdo de parís y ha anunciado su decisión de promover el consumo de recursos fósiles.
Nos acercamos a esos “puntos climáticos de no retorno”, cuyas consecuencias serían irreversibles.
Por otra parte, en los pasados 30 años, 9.400 fenómenos meteorológicos extremos han matado 800.000 personas, según el Índice de Riesgo Climático Global que publica la ONG alemana Germanwatch. En España, los muertos han sido 27.000, y los daños económicos de más de 24.000 millones de euros.
POBREZA, LA OTRA CARA DE LA MONEDA
La población con ingresos por debajo del umbral de la pobreza en España finalizó 2024 en el 19,7% (un 0,5% menos que el año anterior), de acuerdo a la Encuesta de Condiciones de Vida que realiza el Instituto Nacional de Estadística.
Están bajo el umbral de la pobreza las personas que tienen ingresos inferiores al 60% de la renta mediana del país (es decir, menos de 10.989 euros anuales). Son los que viven en “pobreza relativa”. Los que ingresan menos del 40% de la renta mediana viven en pobreza severa (menos de 7.300 euros.
Por otra parte, el porcentaje de población en riesgo de pobreza o exclusión social pasó en el último año del 26,5% al 25,8%, aunque en el caso de los menores alcanzó al 34,7% (0,4 puntos más que el año anterior). El riesgo de pobreza y exclusión social se mide por la baja intensidad en el empleo y la llamada “carencia material y social severa”, que privan a los ciudadanos de bienes básicos.
Varios factores influyen en esa ligera mejoría que muestran los indicadores: La subida del salario mínimo, el establecimiento del el ingreso mínimo vital, la reforma laboral que redujo el empleo temporal y otras medidas del llamado “escudo social”. Sin embargo, hay dos puntos negros: Los gastos relacionados con la vivienda han aumentado, y la pobreza infantil pasó del 28,9 al 29,2%. España es la cuarta economía en la Unión Europa, pero ocupa el segundo puesto en pobreza infantil.
MIGRACIÓN: LO ECONÓMICO Y LO ÉTICO
Recientemente, el ministro español de economía, Carlos Cuerpo, manifestó que la inmigración está siendo un factor clave del crecimiento de la economía española, y explicó que, para compensar el envejecimiento de la población y la disminución de la fuerza laboral, necesitamos incorporar cada año medio millón de inmigrantes.
El 70% de la fuerza laboral que nos llega viene de América Latina, según el ministro. En la Agricultura, el 50% de los trabajadores son inmigrantes; en la Construcción y la Hostelería, uno de cada tres; en Servicio doméstico, seis de cada 10… La inmigración no nos quita empleos, sino que llena vacíos laborales. Los inmigrantes consumen menos recursos públicos que los nacidos en España y con sus impuestos contribuyen a mantener el sistema de pensiones y los servicios sociales. Sí. Los necesitamos para mantener nuestro sistema de bienestar y de crecimiento.
Es un discurso económico, con el punto de vista “de aquí”. Pero ¿y el discurso de lo ético y de lo humano?
Nos estremecen las noticias de cayucos que salieron de la costa occidental de África, queriendo llegar a las Islas Canarias, y que semanas o meses después llegan con sus cadáveres a las islas del Caribe. Y los muertos que se quedan en el camino, ante la indiferencia y hostilidad de las autoridades europeas.
Cada día nos sombran las noticias sobre la inhumanidad de la política migratoria europea, generadora de cotidianas catástrofes humanitarias. Cada año se endurecen las leyes migratorias, con deportaciones exprés y pactos indignos con países que actúan como gendarmes exteriores que hagan el trabajo sucio.
Lo que está ocurriendo con los migrantes en España y en Europa no es humano, y con frecuencia esconde un modo de esclavitud solapada. ¿Cuándo tendremos una legislación basada en razones de humanidad y de dignidad?
LOS JÓVENES ESPAÑOLES Y LA VIVIENDA
Los jóvenes en España cada vez tienen más dificultades para emanciparse. De hecho, en el último año sólo lo han hecho el 14,8% de los jóvenes de entre 18 y 30 años, y el 87% de ellos tuvieron que hacerlo compartiendo piso con otras dos o tres personas, de acuerdo a datos del Consejo de la Juventud.
La situación es resultado de inestabilidad laboral, el escaso poder adquisitivo de los jóvenes y la subida de los precios de la vivienda.
España se sitúa a la cabeza del desempleo juvenil (38%) entre los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). De quienes trabajan, el 70% tienen un empleo temporal. Y tener trabajo no garantiza mucho: El 22,8% de la juventud trabajadora está en situación de pobreza.
Desde 2008, los sueldos de los jóvenes han aumentado en un 10,8%, mientras que los alquileres lo han hecho en un 54%.
El salario medio de una persona joven es de 1.048,19 euros, mientras el precio medio del alquiler de una vivienda es de 1.072 euros, a los que hay que agregar 120,37 euros por los servicios (luz, agua, gas…). Un joven que quiera independizarse de sus padres y vivir en un piso solo para él, necesitaría su salario entero y 150 euros adicionales solo para costearse la vivienda.
La realidad es que el 35% de los jóvenes emancipados gana menos de 1.000 euros al mes. La mayoría de ellos comparte vivienda con otros, pagando en promedio entre el 35% y el 40% de su salario por una habitación. Si se le suman los gastos de comida, transporte, ocio, etc., la mayoría no llegar a ahorrar 100 euros al mes. Ello explica por qué la edad media de independencia se sitúa en los 30,4 años.
Otro asunto es adquirir una vivienda. Más de la mitad de los que se aventuran a hacerlo, necesitan ayuda de terceras personas.
Y así, un año y otro…
MALI APRIETA LAS TUERCAS
El gobierno de Mali acusa a la empresa minera canadiense Barrick Gold de no tributar lo legalmente establecido por sus explotaciones en el país. Recientemente confiscó a la empresa tres toneladas de oro valoradas en más de 175 millones de euros.
Mali es uno de los países más pobres del mundo. Ocupa el puesto 186 entre los 191 países incluidos en el Índice de Desarrollo Humano, de la ONU. El 42,7% de la población vive en pobreza extrema.
El Estado de Mali tiene un largo pulso con la Barrick sobre el reparto de ingresos, pero últimamente parece determinado a recuperar el control de los recursos naturales del país y aumentar los ingresos fiscales. La riqueza mineral puede aportarle recursos para enfrentar los múltiples desafíos sociales, en particular una pobreza creciente y el fantasma del hambre.
¡HONOR A LOS JUBILADOS ARGENTINOS!
El pasado 12 de febrero, cientos de policías argentinos atacaron con gases lacrimógenos a los abuelos y abuelas argentinos que se manifestaban ante el Parlamento para reclamar por sus pensiones de hambre.
La mayoría de ellos cobran menos de 300 euros al mes, y llevan manifestándose, con coraje y dignidad, todos los miércoles desde hace meses, pese a que todos los miércoles los apalean y les lanzan gases lacrimógenos.
Nuestra admiración y solidaridad con un sector social que se planta y sigue luchando en un país gobernado por el fascismo
ESPAÑA: CASI EL 20% SON EXTRANJEROS
La población española alcanzó los 49.077.984 habitantes en enero de 2025, que viven en 19.425.559 hogares, de acuerdo al Instituto Nacional de Estadística. 9,4 millones de esas personas son nacidas en extranjero (el 19,18% del total).
La población nacida en España se ha reducido en 800.000 personas en los pasados 10 años, pero la población nacida en el extranjero pasó de 5,9 a 9,4 millones. Las principales nacionalidades de los migrantes son la colombiana, la venezolana y la marroquí.
El saldo demográfico de los nacidos en España es negativo (fallecen más personas de las que nacen). El número de residentes en España nacidos en el extranjero es lo que explica que España tenga hoy 2,7 millones de habitantes más que hace 10 años.
¿SE ASUSTAN LOS SUPERRICOS?
Más de la mitad de los millonarios del mundo creen que la extrema riqueza es una amenaza para la estabilidad democrática, y el 75% cree que los superricos influyen de manera desproporcionada en la opinión pública mediante el control de los medios de comunicación y las redes sociales, lo que hace disminuir la confianza pública en instituciones como los medios de comunicación, el sistema judicial y la democracia. Así lo han expresado en una encuesta realizada por la empresa Survation.
Los superricos manejan ahora mucho más que dinero: manejan lo que leemos, lo que vemos, la información que recibimos e, incluso, cómo votamos. Dos tercios de los millonarios coinciden en que personas superricas interfirieron de manera inapropiada en las elecciones estadounidenses de 2024.
Siete de cada diez ricos piensan que deberían aumentarse los impuestos a los superricos para ayudar a reducir la desigualdad e invertir más en servicios públicos. Y concluyen en que, si la gente piensa que los políticos no van a hacer nada al respecto, es porque durante los últimos 50 años simplemente han ignorado la responsabilidad que les correspondía para poner fin a la creciente desigualdad económica.
Está bien, pero… ¿por qué no empiezan?
ENFERMEDADES TROPICALES DESATENDIDAS
De algunas hemos oído al menos el nombre, como sarna, lepra, leishmaniasis o filariasis linfática, pero son hasta 20 las llamadas Enfermedades Tropicales Desatendidas, que tienen un impacto muy importante sobre más de 1.000 millones de personas, entre las más pobres del mundo (el 12,5% de la población), de manera especial en el sur de Asia, Sudamérica y África, sobre todo el África Subsahariana.
En años recientes ha habido importantes avances, gracias a los esfuerzos de la comunidad internacional. De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud, las personas que necesitan una intervención contra alguna de estas enfermedades ha pasado de los 2.190 millones en 2010 hasta 1.499 millones en la actualidad. Sin embargo, queda muy lejos la meta que se establecieron los Objetivos de Desarrollo Sostenible, de erradicarlas para 2030.
En el caso de la lepra, sin embargo, el 2023 se registraron en el mundo182.815 nuevos casos (10.322 menores de 17 años), un 5% más que en 2022, según la OMS. La mayoría ocurren en África y el sureste de Asia, debido a los diagnósticos y tratamientos tardíos. Sin duda los casos son muchos más, porque el estigma que aún pesa sobre la enfermedad hace que muchos casos se oculten, tanto por parte de los enfermos como de los gobiernos. Además, el cambio climático, la migración y los conflictos dificultan un diagnóstico precoz y estimulan los contagios.
La retirada de Estados Unidos de la OMS, que implicará un importante descenso en sus ingresos, arroja sombras sobre la evolución futura de esas enfermedades.