LAS OTRAS NOTICIAS (422)
15 de Abril de 2026
FUENTES: Cadena Ser, El País, eldiario.es, Público, InfoLibre, El Salto, Rebelion.or, Resumen Latinoamericano, El Boletín.
TRES MESES DESPUÉS, ¿QUÉ PASA EN VENEZUELA?
Hace tres meses que el gobierno estadounidense secuestró al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro. Estados Unidos prometió inversiones multimillonarias y planes para aumentar la producción de gas, petróleo y minería, pero los venezolanos no ven cambios en sus vidas, de momento.
El nuevo gobierno, presidido por Delcy Rodríguez, ha liberado a la mayor parte de los presos políticos y ha destituido a varios algos funcionarios.
La producción petrolera ha aumentado, y supera el millón de barriles diarios. Pero… es el gobierno estadounidense quien controla la caja. El dinero generado por el petróleo y la minería no entra directamente a las arcas nacionales; va a parar a cuentas controladas por el Tesoro de Estados Unidos. “Hemos recibido miles de millones de dólares de Venezuela”, ha dicho el presidente Trump.
El gobierno, dócil a los mandatos de Estados Unidos, ha aprobado nuevas leyes de Hidrocarburos y de Minas y nuevas “licencias” para abrir el sector energético y minero a las empresas estadounidenses, con concesiones de hasta 50 años… Una Misión Técnica y Financiera de Estados Unidos audita y evalúa los activos estatales, las reservas internacionales y las cuentas, y “asesora” en la toma de decisiones macroeconómicas.
El gobierno venezolano sigue existiendo, pero ha dejado de decidir sobre sus propios resortes económicos claves. Debe ejecutar las “órdenes de arriba”, en una especie de régimen neocolonial o protectorado impuesto, no exento de servilismo. La soberanía formal convive con el control externo sobre los recursos estratégicos.
Mientras tanto, lo que se comenta en la calle es que “la cosa está peor”. Ya se han producido manifestaciones exigiendo un aumento del salario mínimo, manifestaciones reprimidas duramente por la policía.
La presidenta Delcy Rodríguez ha anunciado un “incremento responsable” del salario mínimo, sin concretar. El salario mínimo mensual son 130 bolívares, unos 0,35 euros según el cambio oficial, una cantidad insuficiente para comprar una barra de pan… Es el mismo salario de 2022, cuando equivalía a unos 28 euros. El costo de la canasta básica está en unos 600 euros, según el cálculo del Centro de Documentación y Análisis Social de la Federación Venezolana de Maestros.
¿Era esa la “liberación” que Trump anunció para Venezuela?
PARAISOS FISCALES Y DESIGUALDAD
La riqueza que el 0,1% de los más ricos del mundo esconde en paraísos fiscales (o guaridas fiscales) equivale a los recursos de que dispone la mitad de la población del mundo (4.100 millones de personas), según denuncia Oxfam
La ONG estima que en los “territorios de baja fiscalidad” hay depositados 3,5 billones de dólares, cantidad que duplica el producto interior bruto combinado de los 44 países menos desarrollados del mundo. De ese dinero escondido en las “guaridas fiscales”, 2,9 billones (el 80%) corresponden a ese 0,1% de los superricos.
Oxfam insta a los gobiernos a fortalecer sus herramientas para identificar y rastrear la riqueza de las personas más ricas y a introducir impuestos a la riqueza extrema, para lograr un impacto en la reducción de la desigualdad.
En España, la concentración de riqueza ha crecido en los últimos años. Actualmente, 33 milmillonarios acumulan más que el 39% de la población.
UN CEMENTERIO LLAMADO MEDITERRANEO
Cada naufragio nos golpea, como el de hace unos días en aguas de Libia, donde murieron 70 migrantes de los 105 que querían llegar a las costas de Italia.
En lo que va de año, al menos 920 migrantes han muerto en el Mediterráneo. Son un 150% más que en 2025 en el mismo período. Son cifras históricas, que podrían ser mayores por los llamados naufragios fantasma, en los que embarcaciones desaparecen sin dejar rastro.
La Unión Europea entrega cientos de millones de euros, equipamiento policial y entrenamiento a dictaduras de todo tipo, desde Marruecos y Libia hasta Mauritania, para que frenen de forma violenta esos flujos migratorios.
Las milicias libias, a cambio de dinero de Italia y la Unión Europea, no dudan en dejar morir a la gente en el mar. No solo ellos. La agencia europea Frontex “obstaculiza sistemáticamente las operaciones de búsqueda y rescate", según las organizaciones humanitarias.
En 2025 fueron al menos 2.185 los muertos o desaparecidos en el Mediterráneo.
Desciende el número de personas que llegan de manera irregular a las costas europeas, pero aumentan los muertos. Menos personas intentan la travesía, pero quienes lo hacen se enfrentan a condiciones más peligrosas, con embarcaciones precarias y rutas cada vez más arriesgadas.
Cada día Europa se mancha las manos con la sangre de inocentes. La última medida que ha generado alarma en las organizaciones de derechos humanos es la aprobación en el Parlamento Europeo del nuevo “reglamento de retorno”, que permitirá la deportación de migrantes a terceros países, la detención de niños y niñas, la separación de familias y la creación de centros de migrantes fuera de las fronteras de la UE.
CHINA: PRODUCCIÓN AROPECUARIA VERTICAL
Un edificio de 20 plantas nos sugiere que se trata de viviendas u oficinas. Pero en China no siempre es así. Puede ser una instalación agrícola vertical gestionada por Inteligencia Artificial, que produce alimentos durante todo el año, aunque esté ubicada en tierras áridas o semiáridas. Ya hay varios de esos edificios funcionando en el país.
Emplean tecnologías de vanguardia y variedades cultivadas de forma autónoma, con sistemas automáticos de suministro de nutrientes e iluminación artificial de bajo consumo. Según dicen, cada uno puede producir la misma cantidad de vegetales que 60 hectáreas de campo. La principal técnica que se usa es la hidroponía, que prescinde de la tierra para cultivar los alimentos, sumergiendo las raíces en soluciones ricas en nutrientes, que permiten ahorrar un 95% del agua. El sistema acorta significativamente el ciclo de crecimiento de los cultivos.
El sistema ya se ha visto en países como Japón, Singapur y Estados Unidos, pero parece que en China se lo han tomado más en serio, tal vez porque tienen que asegurar la alimentación para 1.400 millones de habitantes.
En China también han construido granjas de cerdos de altura (hasta de 26 plantas), que son significativamente más productivas y facilitan la recogida de estiércol y purines.
INCENDIOS, ESA PANDEMIA QUE TEMEMOS
Los incendios forestales en España han arrasado 12.946,66 hectáreas durante el primer trimestre de 2026. Esa superficie afectada es más del doble que la del mismo período de 2025 (5.822 hectáreas).
Se produjeron 1.568 pequeños incendios. Ninguno alcanzó a afectar las 500 hectáreas que se requieren para calificarlos de “grandes incendios”.
MYANMAR, CUANDO SE NORMALIZA LA TIRANÍA MILITAR
Min Aung Hlaing encabezó el golpe de estado militar que en 2021 derrocó en Myanmar al gobierno elegido democráticamente. Su gestión ha devastado al país. La tasa de pobreza se ha elevado hasta el 31% y más de tres millones de personas han sido desplazadas a consecuencia de las medidas brutales para aplastar la resistencia armada popular frente al golpe militar.
Min Aung Hlaing, el jefe de la Junta militar, ha sido elegido ahora presidente de Myanmar por el ejército y el Parlamento, luego de unas elecciones fraudulentas diseñadas por los militares, lo que sitúa oficialmente al frente del Estado a un hombre acusado de crímenes de guerra, crímenes contra la humanidad y genocidio, por sus ataques aéreos generalizados, matanzas masivas, detenciones arbitrarias y la tortura sistemática.
EXPLOTACIÓN BAJO EL “MILAGRO” DE ALMERÍA
Entre 40.000 y 50.000 personas, en su mayoría extranjeras, trabajan en los invernaderos de la provincia de Almería, en lo que se ha dado en llamar “la huerta de Europa”. La mayoría de ellos suelen cobrar entre 5 y 6 euros por hora, lejos de los 9,5 establecidos por la ley. Casi ninguno cobra las horas extras. Así lo señala un reciente documental presentado en el Comité Europeo de las Regiones, de la Unión Europea
Muchos viven en chabolas sin luz ni agua, según denuncian organizaciones como la Asociación Pro Derechos Humanos, Andalucía Acoge o el Servicio Jesuita a Migrantes.
Datos de la Junta de Andalucía indican que en la pasada campaña hortofrutícola de la provincia de Almería se alcanzaron los 3.716 millones de euros en exportaciones (pimiento, sandía, tomate, calabacín, pepino…), un 14% más que en la anterior.
La “huerta de Europa” se presenta como un referente en certificaciones ecológicas y buenas prácticas. Pero, detrás de este éxito, miles de trabajadores migrantes viven sin agua ni electricidad y sufren todo tipo de abusos laborales.
LA EUFORIA HÚNGARA
El 12 de abril, Viktor Orbán y su partido perdieron las elecciones en Hungría, luego de cuatro períodos de gobierno. En la Unión Europea están felices por ello. No se fijan demasiado en que Peter Magyar, el nuevo presidente, perteneció hasta hace dos años al partido de Orbán. Se salió de él denunciado el clientelismo y la corrupción, y prácticamente desde entonces entró en campaña, presentándose como un político con un marcado nacionalismo y un tecnócrata con estilo gerencial, refugiándose en un lema de “Ni de izquierdas ni de derechas, solo Hungría”.
Probablemente su mayor éxito fue conseguir una mayoría social transversal, conectando su actividad opositora con los malestares materiales reales de la gente (precariedad, deterioro de servicios públicos, corrupción).
Sí ha dejado varias cosas claras. Una de ellas es su promesa de ser un aliado fuerte en la Unión Europea y la OTAN. Otras son su política migratoria (o antiinmigratoria) racista y su apoyo a las políticas de Israel. Prefiere hablar de “violencia doméstica” antes que de “violencia de género” y no quiere saber nada de los derechos del sector LGBTI.
Su política económica no se desviará un ápice del neoliberalismo. Incorporará a su gobierno directivos empresariales de los combustibles fósiles. No le gusta hablar de los derechos laborales, de medidas para aliviar la grave crisis de vivienda o para democratizar la economía.
La Unión Europea se sentirá más cómoda con él que con Víktor Orbán. Magyar cuestionará menos las decisiones de la Unión, no se opondrá a las ayudas a Ucrania y reforzará a los conservadores del Partido Popular Europeo.
La ciudadanía húngara se ha librado de un sionista, corrupto, ultraconservador y oportunista, y ha encumbrado a un sionista, OTANista y conservador, de rostro menos repelente que el anterior. Algunos dicen que Hungría ha pasado de la extrema derecha a la derecha extrema.
LA HUCHA DE LAS PENSIONES
El Fondo de Reserva de la Seguridad Social (“hucha de las pensiones”) ha alcanzado los 15.267 millones de euros, su nivel más alto desde hace diez años, según datos del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, que destaca que son 13.114 millones más desde 2019.
La hucha de las pensiones llegó a tener 66.815 millones de euros en 2011. Aquellos fondos fueron invertidos en deuda pública y generaron casi 29.000 millones de euros de rendimientos. A finales de 2019, tras el gobierno de Mariano Rajoy (Partido Popular) ya solo quedaban en la hucha 2.153 millones, que desde entonces el gobierno de Sánchez (Partido Socialista) ha hecho subir a 15.267.