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27 de Julio de 2022

FUENTES: El País, eldiario.es, Público, InfoLibre, Hufftinton post, ctxt.es, Cadena Ser, VientoSur, Contrainformación.es, Rebelion.or

VUELVE EL GAS RUSO

La empresa estatal rusa Gazprom ha reanudado el suministro de gas a Europa a través del gasoducto Nord Stream 1, luego de haberlo suspendido durante 10 días por mantenimiento del gasoducto. El flujo de gas no alcanza todavía el nivel deseado; es apenas de un 30%, que irá aumentando en los próximos días. Europa vivió diez días de tensión, ante la posibilidad de que Rusia cortara definitivamente el flujo del gas, en respuesta a las sanciones de la Unión Europea por la invasión a Ucrania.

Toda Europa ha respirado aliviada, sobre todo Alemania, que recibe un tercio de su gas de la Grazpom.

Europa tiene hoy demasiados frentes abiertos: Pandemia, guerra prolongada, crisis energética, inflación disparada, crisis de alimentos, escasez y encarecimiento de las materias primas, reducción de las perspectivas de crecimiento, aumento de los tipos de interés… El corte del suministro del gas ruso supondría un gran problema para Europa de cara al otoño e invierno, ya que impediría a las familias calentar sus hogares y a las empresas funcionar con normalidad. Europa se abocaría a una fuerte e inmediata recesión. Ya hablan de recortar el gasto público.

Rusia, en cualquier caso, ha advertido de que podrían surgir nuevos problemas técnicos para la reparación de turbinas debido a las sanciones de Europa y Estados Unidos, dejando abierta la posibilidad a nuevos cortes del suministro.

MORIR EN EL INTENTO

En el primer semestre de 2022 han muerto 978 migrantes (entre ellos 118 mujeres y 41 menores) cuando intentaban llegar a España (una media de cinco diarios), de acuerdo a un informe de la ONG “Caminando Fronteras”. La ruta más mortífera ha sido la canaria (800 víctimas y 28 naufragios). 40 migrantes murieron por la violencia policial cuando intentaban cruzar la valla de Melilla el pasado 24 de junio.

El 87,8% de las víctimas están desaparecidas, al no haberse podido recuperar sus cuerpos.

Los fallecidos provenían de 23 países, entre los que destacan Argelia, Marruecos, Mauritania, Nigeria, Burkina Faso, Bangladesh, Sri Lanka o Yemen, y salieron de ellos debido a los conflictos bélicos, el empobrecimiento agravado por el cambio climático y la falta de trabajo, la violencia machista y contra los colectivos LGTBI, y la represión contra activistas de derechos humanos.

Caminando Fronteras señala la negligencia de las autoridades, que no activan los medios de rescate con celeridad, pese a tener clara la posición de las embarcaciones.

HAITÍ O LA DESESPERANZA

“Y no te olvides de Haití”. Nos lo estuvo repitiendo en sus viñetas el genial Forges para estimular nuestra solidaridad, luego del terremoto que asoló Haití en 2010.

Cerca de la mitad de los 11 millones de haitianos sufren inseguridad alimentaria; 1,3 millones se enfrentan a una emergencia humanitaria que precede a la hambruna. “Constatamos un aumento significativo del hambre en la capital y el sur del país”, dicen los funcionarios del Programa Mundial de Alimentos.

En los dos últimos años han cobrado fuerza inusitada las bandas juveniles de delincuentes, integradas por jóvenes sin futuro, que dejan cada semana decenas de muertos y que secuestran a personas (118 en mayo y 155 en junio pasados) de cualquier origen socioeconómico para pedir rescate.

Los enfrentamientos entre pandillas han paralizado y teñido de sangre varios sectores de la capital Puerto Príncipe, cuya población sufre una inflación desatada y una escasez crítica de combustible.

Haití se encuentra actualmente sin Parlamento, con un gobierno que no ha sido elegido en las urnas y con una cúpula judicial inoperante para hacer frente a la profunda crisis política y la mayor ola de violencia que ha vivido el país caribeño en décadas.

Muchos haitianos tratan de huir a la vecina República Dominicana o Estados Unidos. En junio pasado, varios miles fueron devueltos por Estados Unidos.

¿Y VENEZUELA?

¿Alguien ha leído u oído algo sobre Venezuela en los medios durante los últimos meses? De repente desapareció.

Al parecer, su situación económica ha mejorado sensiblemente y ha pasado de una crisis humanitaria y de una inflación desbocada (cuando acaparaba titulares) a una situación de estabilidad y crecimiento.

Nos informaron mucho sobre la crisis derivada de la bajada de los precios del petróleo, de las sanciones internacionales, de la crisis política desencadenada por la autoproclamación de Juan Guaidó como presidente “encargado” (que algunos se apresuraron a reconocer).

Todo aquello, al parecer, va quedando atrás. En el último año y medio han subido los precios del petróleo y Venezuela ha logrado aumentar su producción. Algunas sanciones han sido levantadas. El gobierno ha logrado controlar la hiperinflación y tiene las mejores previsiones de crecimiento en América Latina para este año. Según el bando de inversión Credit Suisse, la economía de Venezuela crecerá un 20% este año y será la que más rápido crezca a nivel global este año y el próximo. Han regresado al país algunos de los venezolanos que se habían ido.

Son señales de que algo va cambiando a mejor, señales de las que no se hace eco la gran prensa.

EUROPA: A LA BÚSQUEDA DESESPERADA DE ENERGÍA

En el entorno de la guerra de Ucrania, algunas decisiones no le están saliendo bien a la Unión Europea. Todo indica que las sanciones económicas perjudican más a Europa que a Rusia, que ahora vende menos petróleo opero ingresa más dinero. En los primeros 100 días de guerra ganó 93.000 millones de dólares por las exportaciones de su energía, según un informe del Centro para la Investigación de Energía y Aire Limpio de Finlandia, cifra que casi triplica la del mismo periodo del año pasado.

Al parecer, los bancos rusos están llenos de liquidez y el país tiene una deuda interna muy baja, por lo que puede acudir a su mercado financiero interno para financiar su campaña bélica durante varios años, independientemente de si Europa le compra petróleo y gas o no. 

Europa teme ahora que Rusia pueda cortar el suministro de gas. Por eso anda buscando suministradores de energía “dignos de confianza”, según dijo la presidenta de la Comisión europea, que se abstuvo de precisar qué debemos entender por “dignos de confianza”.

Uno de ellos es Azerbaiyán, un país que hace dos años invadió la región de Nagorno Karabaj, en Armenia, para anexionarse el territorio, utilizando armas prohibidas y contratando mercenarios de Occidente. Su presidente Ilham Aliyev heredó el cargo de su padre, hace ya 19 años, y ahí sigue, violando sistemáticamente los derechos humanos y encarcelando y torturando a sus opositores políticos, según denuncian organizaciones humanitarias.

Otro “socio de confianza”, éste de toda la vida, es Arabia Saudí, independientemente de que invada a otros países y bombardee durante años, o que persiga a los disidentes políticos y niegue derechos fundamentales a las mujeres. Recientemente visitó el país el presidente estadounidense, para pedirle que, por favor, aumenten un poco la producción de petróleo, para que no se disparen los precios.

Otra de las opciones de Venezuela. Sí, el mismo país que hasta hace cuatro días era una tremenda amenaza para nuestras democracias, por lo que se le aplicaron toda una batería de sanciones para hundir su producción petrolera y ocasionar serias dificultades a la sobrevivencia de sus ciudadanos. Ahora, ante la subida de los precios del petróleo por el embargo al gas ruso, el gobierno de Venezuela ya no es tan tóxico.

Moraleja: Lo que importa son los intereses, aunque haya que sentarse a cenar con un dictador o decir digo donde dije diego…

PRIVATIZACIÓN DE LA SALUD Y MORTALIDAD. -

La subcontratación de entidades privadas para la gestión de los sistemas sanitarios públicos implica una disminución en la calidad de los servicios de salud y hacen subir las tasas de mortalidad, de acuerdo a un reciente estudio de la Universidad de Oxford publicado por la prestigiosa revista The Lancet Public Health.

Según el estudio, a partir de la crisis de 2008, muchos gobiernos disminuyeron la inversión en los servicios públicos para reducir el endeudamiento público, pero con ello empobrecieron más a su población.

Los centros privados suelen atender los casos de pacientes con mejor pronóstico, pero se desentienden de aquellos que padecen enfermedades más complejas, que son derivados a centros sanitarios públicos.

Muchas organizaciones sociales se oponen a que uno de los pilares del estado del bienestar como es la salud se ponga en manos de entidades con afán de lucro, que priorizan otros objetivos ajenos a la calidad de la salud de la población.

Un ejemplo de lo anterior es lo ocurrido en España durante los primeros meses de la pandemia del coronavirus, donde la mortalidad en las residencias de gestión pública fue del 7,4% y en las de gestión privada del 21,9%.

BOLSONARO: EL MAL PERDEDOR

Ante las elecciones del próximo 2 de octubre, los brasileños parecen tenerlo claro. Los sondeos favorecen al expresidente y ahora candidato Lula da Silva con el 47% de las intenciones de voto, mientras el actual presidente Jair Bolsonaro se quedaría en el 28%. Si se descuentan los votos en blanco y nulos, Lula podría alcanzar el 53%, por lo que ganaría en primera vuelta.

Durante sus cuatro años de gobierno. Bolsonaro quitó tierras a los indígenas para entregarlas a los latifundistas y a los garimpeiros (minería ilegal); ha desmantelado el sistema de salud; en el combate contra la pandemia murieron 13.600 profesionales de la salud, una de las cifras más altas de todo el mundo; la escuela pública agoniza sin presupuestos; la universidad, la investigación, la ciencia… todo eso es visto con desdén y año tras año los presupuestos se han ido reduciendo. El hambre, que ya había sido prácticamente erradicada durante los gobiernos del Partido de los Trabajadores, ha vuelto: Hay 53 millones de brasileños en estado de pobreza, y otros 13 millones en extrema pobreza.

Pero Bolosonaro no está dispuesto a entregar la Presidencia. Cuando aún faltan más de dos meses para las elecciones, ya las está cuestionando y hablando de fraude, sin pruebas. Quiere que el ejército fiscalice el proceso electoral y una posible impugnación del resultado en caso de derrota (durante su gobierno ha nombrado a casi 6.000 militares para puestos en la Administración). Dice que no es fiable el sistema electrónico de votación, que en 20 años se ha mostrado muy seguro. Denuncia que el Tribunal Superior Electoral y el Supremo Tribunal Federal, instancia máxima de la Justicia, son favorables a Lula. Su discurso belicista y violento ya se ha cobrado la primera víctima, cuando un policía bolsonarista disparó a bocajarro contra un simpatizando de Lula. Muchos temen que sea el inicio de nuevos niveles de violencia electoral.

PANDEMIA

Los indicadores de la pandemia en España continúan mejorando. La incidencia acumulada a 14 ha descendido sensiblemente esta semana, hasta situarse en 694 casos​ de contagio por cada 100.000 habitantes.

La tasa de ocupación de camas hospitalarias por el virus se sitúa en el 8,23% y la de las UCI en el 5,97%.

El total de contagiados alcanza 3.203.228 y el de fallecidos 110.394.