OTRAS NOTICIAS (213)

31 de Marzo de 2022

FUENTES: El País, eldiario.es, Público, InfoLibre, Hufftinton post, ctxt.es, Cadena Ser.

LA CESTA DE LA COMPRA.-

El Índice de Precios de Consumo (IPC) subió en España un 3% en marzo con relación al mes anterior, con lo que la tasa interanual se eleva al 9,8%, su valor más alto en 37 años. Se atribuye esa subida al aumento de los precios de la energía, de materias primas importantes para la industria como el aluminio o el acero, y de los cereales, en los que Rusia y Ucrania son actores clave a nivel mundial; también ha influido, en menor medida, la huelga de transportistas.

Los efectos de la inflación podrían prolongarse hasta finales de año, lo que implica una rebaja en las perspectivas de crecimiento de la economía, que llevará a menos empleo, menos recaudación y más gasto por desempleo.

Los españoles gastamos un 35,5% de nuestros ingresos en vivienda, un 17% en alimentación y un 10% en transporte (en total 62,5%), tres componentes sobre los que impacta directamente el alza de la energía. Pero ese impacto, como siempre, será demoledor para las personas de rentas más bajas, que son las que dedican un mayor porcentaje de sus ingresos a gastos en bienes y servicios básicos.

Recordemos que somos un país con once millones de personas que viven en situación de exclusión (2,5 más que en 2018), de los que seis millones están en exclusión severa.

Poco se dice, sin embargo, del componente especulativo que conlleva esa subida de precios. ¿Por qué productos alimenticios que mantienen su precio estable al productor (acelga, coliflor, cebolla, huevos, carnes de cerdo y pollo, aceites…) suben en la tienda o el súper? ¿Por qué suben los combustibles cuando sube la cotización del petróleo Brent y no bajan (o no de la misma manera) cuando baja dicha cotización?

EFECTOS EN ÁFRICA DE LA GUERRA EN UCRANIA.-

45 países de África y Oriente Medio importan de Ucrania y Rusia un tercio del trigo que consumen; 18 de ellos importan hasta el 50%, según cifras de la Organización de la ONUpara la Alimentación y la Agricultura (FAO).

La actual situación bélica impacta las cadenas de suministros, y los precios de esos productos agrícolas y sus derivados están aumentando rápidamente. Los informes indican que el precio del trigo ha subido más de un 40%, el del maíz un 30% y el de la soja en más de un 25%, en lo que ha influido la decisión del gobierno ucraniano de prohibir las exportaciones de trigo y otros cultivos para proteger el consumo interno. Esa situación afecta dramáticamente a las comunidades más pobres.

En Egipto, que importa un 85 % de su trigo de Ucrania y un 73% de su aceite de girasol de Rusia, el precio del pan se ha disparado un 50% desde que comenzó el conflicto. Situación similar viven Argelia, Marruecos, Túnez…

¿ALIMENTOS O BIOCOMBUSTIBLES?

Europa convierte cada día 10.000 toneladas de trigo en etanol para combustible de automóviles. Equivale al 20% del déficit de suministro de trigo en el mercado mundial.

La utilización de materias primas alimentarias para la producción de biocombustibles contribuye directamente al aumento del precio de los alimentos, poniendo en riesgo de inseguridad alimentaria a millones de personas en todo el mundo. Así lo señala una coalición de organizaciones de la que forma parte Ecologistas en Acción, que ha exigido a los gobiernos una suspensión inmediata del uso de cultivos alimentarios para la fabricación de combustibles.

Desde hace una década, la Unión Europea ha promovido esa práctica, que abarca trigo, maíz, cebada, palma, soja, colza, caña de azúcar o remolacha azucarera.

La industria de los biocombustibles está presionando para que más cereales sustituyan al petróleo ruso.

Señalan las organizaciones que “garantizar un suministro estable de energía a la población y a la economía no debe ir en detrimento de la seguridad alimentaria de la población, ni de permitir que la inflación de los precios de los productos alimentarios de primera necesidad esté fuera de control”.

PANDEMIA.-

Todo indica que la pandemia de la COVID 19 en España tiene a remitir. La incidencia acumulada a 14 días es ahora de 446 casos por cada 100.000 habitantes, permaneciendo estancada desde hace tres semanas (entonces era de 443 casos por 100.000). Sin embargo, la tasa de ocupación hospitalaria continúa descendiendo (hoy es de 3,5%), al igual que la ocupación de las UCI (5,4%). Hace tres semanas era de 4,5% y 8,9%, respectivamente.

El total de contagiados asciende ya a 11.508.309 y el de fallecidos a 102.218.

Las autoridades sanitarias han reducido las pruebas y modificado a la baja los aislamientos y cuarentenas, con lo que en adelante muchos contagios pasarán inadvertidos.

A nivel mundial, el egoísmo de los países ricos y la codicia empresarial han ahondado la desigualdad durante la pandemia, según Amnistía Internacional. Pese a que en 2021 había suficientes vacunas para llegar a toda la población mundial, y mientras países ricos como los miembros de la Unión Europea, Reino Unido y Estados Unidos acumularon más dosis de las que necesitaban, a final de ese año habían recibido la pauta completa menos del 4% de quienes viven en países de ingresos bajos.

En 2021, Pfizer, BioNTech y Moderna previeron unos exorbitantes beneficios de hasta 54.000 millones de dólares y, sin embargo, suministraron menos del 2% de sus vacunas a países de bajos ingresos

A finales de ese año, África solo tenía vacunada con la pauta completa al 8% de su población.

YEMEN O LA IGNOMINIA.-

Desde que en 2015 se iniciaron los ataques de la coalición de 17 países liderada por Arabia Saudí conta Yemen, España ha vendido armas por valor de 2.700 millones a esa coalición (sobre todo a Arabia Saudí y los Emiratos Árabes Unidos), mientras ha aportado nueve millones de euros en ayuda humanitaria a Yemen.

Hay fundadas sospechas de que el armamento español ha sido utilizado para perpetrar crímenes de guerra, según el European Center for Constitutional and Human Rights, Amnistía Internacional, el Centre Delàs d'Estudis per la Pau y otras organizaciones.

El 70% de los ataques han alcanzado objetivos civiles vitales: fábricas, almacenes de alimentos, barcos de pesca, mercados, camiones cisterna de combustible… También se han producido bombardeos sobre escuelas, funerales, salones de bodas, campos de refugiados, autobuses escolares…

La situación ha derivado en la mayor crisis humanitaria de los últimos años. Unos 400.000 yemeníes han muerto, incluidos 3.900 niños; más de 24 millones de personas (el 80% de la población) necesitan algún tipo de asistencia; 16,2 millones viven en condiciones de hambre extrema; y 2,2 millones de menores de cinco años sufren desnutrición.

La ONU ha pedido a la comunidad internacional 4.300 millones de euros para abordar esta dramática situación humanitaria, pero sólo ha logrado compromisos para reunir 1.300 millones.  

Los ataques se han intensificado coincidiendo con la invasión rusa a Ucrania, con todo el apoyo de las naciones occidentales, de Estados Unidos en particular, en armas letales, entrenamiento, mantenimiento, inteligencia y cobertura política y diplomática a la monarquía saudí, uno de los países más antidemocráticos del mundo.

EL SALVADOR: PANDILLAS Y NEGOCIOS TURBIOS.-

Después de un fin de semana con 80 homicidios, el presidente salvadoreño Nayib Bukele decretó el estado de excepción para luchas contra las “maras”, poderosas pandillas de delincuentes armadas que desde hace años controlan amplias zonas urbanas. En los primeros días, dicen, han detenido a 1.000 pandilleros.

Bukele, un presidente de ésos que no son políticos y que aumenta su popularidad por el descrédito de los políticos tradicionales de derecha e izquierda, asumió el gobierno hace casi tres años. No ha luchado directamente contra las pandillas, sino que ha negociado con ellas para hacerlas sus socios políticos. De hecho, las muertes violentas bajaron de 103 a 17 por cada 100.000 habitantes.

El propio gobierno estadounidense ha denunciado que Bukele compró el apoyo de las pandillas con beneficios financieros y que ha impedido que los jefes criminales sean extraditados a Estados Unidos.

La terrible ola de asesinatos indiscriminados parece demostrar que algo falló en esa tregua, y ahora los 6,5 millones de salvadoreños sufren la suspensión de sus garantías constitucionales durante 30 días.

Se calcula que en el país hay unos 70.000 pandilleros, la mayoría de ellos afiliados a las dos pandillas principales, la MS13 y la Barrio 18, a las que se atribuye la mayoría de los asesinatos. Los jóvenes se alistan a ellas ante la miseria y la falta de oportunidades en uno de los países más pobres de América Latina.

Las medidas represivas no resuelven problemas sociales; en todo caso, los aplazan. Pero, en este caso, la pregunta es inevitable: Si los pandilleros supusieran algún peligro para los oligarcas o el Estado (y no solo para la ciudadanía en general), ¿no habría hecho éste algo más para su erradicación?

EL PERÚ CAINITA.-

No le han dejado tranquilo ni un minuto desde que fue elegido presidente de Perú en junio de 2021. La oposición de una ultraderecha fascistoide trató de impedir su investidura con todo tipo de maniobras leguleyas, y ha seguido entorpeciendo su labor.

Hace unos días, plantearon contra él en el Congreso un proceso de destitución, argumentando una supuesta incapacidad para gobernar, sustentada en reportajes periodísticos tendenciosos (ya se sabe, los juicios mediáticos de la ultraderecha) y en testimonios falsos, sin una sola prueba de irregularidades.

Los votos de los parlamentarios hicieron fracasar la intentona, lo mismo que hicieron fracasar otra similar en diciembre pasado. Pero el acoso seguirá…

LOS POLICÍAS DE ALICANTE.-

El Ayuntamiento de la ciudad española de Alicante convocó unas oposiciones para cubrir 92 plazas de la policía local, a las que se presentaron más de 1.500 candidatos. La casualidad hizo que, de los 92 aprobados, que más de 60 (dos tercios) fueran familiares de policías o personas vinculadas con empresas contratistas del Ayuntamiento, con partidos políticos o con sindicatos (léase “enchufados”).

El Ayuntamiento ha anunciado una investigación para esclarecer las presuntas irregularidades hasta "las últimas consecuencias", aunque probablemente no llegue ni a las penúltimas…

LIBIA: INFIERNO PARA REFUGIADOS Y MIGRANTES.-

Una misión de investigación de la ONU documenta casos de violación, asesinato y tortura contra migrantes y refugiados en Libia, en un reciente informe que ha sido presentado el Consejo de Derechos Humanos de Ginebra. Al mismo tiempo, investiga denuncias sobre fosas comunes con cadáveres de migrantes.

La misión debe presentar su informe final en junio próximo.