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3 de Mayo de 2021

 

FUENTES: El País, eldiario.es, Público, InfoLibre, Hufftinton post, ctxt.es, Cadena Ser.

LA PANDEMIA DE CADA DIA.-

Más de 153 millones de personas han sido contagiadas por el coronavirus en todo el mundo, de las que han fallecido 3,2 millones.

El foco de atención ahora está en India, que ha llegado a registrar en un día 400.000 contagiados y casi 3.700 fallecidos. El número total de contagiados es ya 20 millones, y el de fallecidos de 204.832. Es la cuarta nación con más decesos solo por detrás de Estados Unidos (577.000 fallecidos), Brasil (406.000) y México (217.999).

Cada día son más las voces de organizaciones internacionales y personalidades relevantes que se unen a la demanda de que se liberen las patentes durante la pandemia para que las vacunas lleguen a los países más pobres, pero las grandes farmacéuticas presionan a Bruselas para que rechace la supresión de las patentes.

En España los contagiados ya suman 3.540.430 personas y los fallecidos 78.293. Las cifras indican estabilización con tendencia a la baja. La incidencia acumulada a 14 días es de 223 por 100.000 habitantes. La ocupación de camas hospitalarias por enfermos del COVID se sitúa en el 7,8% y la de las UCI en el 23%.

Ya han sido inmunizadas 5,1 millones de personas, y otros 12,2 1 millones han recibido una dosis de vacuna. Es decir, el 25% de la población ha recibido al menos una dosis.

La Comunidad de Madrid registra los peores indicadores de España. En esa Comunidad han muerto 16.700 personas (el 20% de todos los fallecidos en el país), con una tasa de fallecidos de 242,9 por 100.000 habitantes (en el conjunto de España es de 162,3). Durante la primea ola de la pandemia fallecieron en 11.389 personas mayores que vivían en residencias, de los cuales 8.338 no fueron trasladados a un hospital. La incidencia acumulada a 14 días es de 369 por 100.000 habitantes, y el 45& de las camas de UCI está ocupadas por enfermos de COVID.

EL BOMBAZO DE JOE BIDEN.-

Ha asombrado al mundo. Propone un plan de reactivación de infraestructuras y clima (vehículos eléctricos, puentes y carreteras, I+D…), con la creación de millones de empleos. La inversión será de 2,3 billones (con b) de dólares). Y un “plan para las familias” en el que contempla un salario mínimo de 15 dólares la hora, garantizar las bajas laborales por enfermedad y por maternidad, gratuidad de la educación preescolar, ayudas para estudiantes de primaria y secundaria, rebajas de las tasas universitarias… La inversión aquí será de 1,8 billones (con b) de dólares.

¿De dónde saldrá el dinero? El presidente dice que no puede ser que el 55% de las grandes empresas no pagara impuestos el año pasado, pese a obtener 40.000 millones de dólares en beneficios. Su propuesta es subir los impuestos al 1% más rico de la población. El impuesto de sociedades subirá del 21% al 28%, Y para quienes ganan más de 400.000 dólares al año el impuesto sobre la renta pasará del 37% al 39,6%. También se eliminarán las bonificaciones de los impuestos de sucesiones, sociedades y patrimonio a los superricos.

Además, el presidente quiere regularizar a unos de 11 millones de inmigrantes irregulares que hay en el país; quiere limitar el acceso a la venta de armas para la población; y llama a los trabajadores a afiliarse a los sindicatos…

Está por ver hasta dónde podrá avanzar en esos terrenos, porque la mayoría de esas medidas tienen que ser aprobadas por el Congreso. De momento, ha lavado de cara de la Administración, tan embarrada por su antecesor Donald Trump.

Es curioso que no se le hayan tirado a la yugular, y que no se haya hundido la bolsa ni las empresas hayan amenazado con irse del país. Ni siquiera las grandes corporaciones, el partido republicano o los medios conservadores le han llamado comunista, bolivariano, extremista, radical, antisistema, anticonstitucional…

¿Vuelve el Estado a intervenir en la economía? ¿Quedan atrás los tiempos del “dejar hacer, dejar pasar”? ¿O simplemente se trata de medidas de sentido común para salir de una crisis histórica sin precedentes?

A ver si resulta que tenemos algo que aprender de Estados Unidos…

LAS EMPRESAS Y LOS IMPUESTOS EN ESPAÑA-.

Las empresas españolas pagaron en 2020 un tipo efectivo del impuesto de sociedades del 8,3% sobre sus beneficios, según un reciente informe de la Agencia Tributaria.

La ley establece que el tipo general para el impuesto de sociedades es del 25%.

Los ingresos tributarios alcanzaron los 194.052 millones de euros, un 8,8 % menos que el año anterior.

Frente a la recaudación del impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (87.972 millones) y la del IVA (63.337 millones), el impuesto de sociedades sólo recaudó 15.858 millones (la cifra más baja desde 1999).

DE LA POLÍTICA A LOS CONSEJOS DE ADMINISTRACIÓN.-

Eran ministros o altos cargos (del Partido Popular o del Partido socialista Obrero Español) cuando entre 1984 y 2014 fueron privatizadas Telefónica, Endesa, Repsol, Enagás o Red Eléctrica. Ahora son (o han sido) asesores, ejecutivos o consejeros, con retribuciones elevadas.

Se les ha llamado "puertas giratorias", por las que 17 ministros y 23 altos cargos (y varias decenas más de cargos inferiores) han pasado de los Ministerios a esas cinco grandes empresas privatizadas, que en una década han superado los ingresos que obtuvo el Estado en los 120 procesos de privatización desarrollados a lo largo de 30 años.

En Telefónica aterrizaron cuatro ministros (Trinidad Jiménez, Narcís Serra, Eduardo Zaplana y Rodrigo Rato) y un director general (Javier de Paz). En Endesa lo hicieron el presidente Aznar y cinco ministros (Rodolfo Martín Villa, Pío Cabanillas, Elena Salgado, Pedro Solbes y Juan Majó). A Repsol pasaron el ministro Luis Carlos Croissier y once altos cargos. A Enagás, las ministras Ana Palacio e Isabel Tocino, así como tres secretarios generales y otros cargos. Y a Red Eléctrica lo hicieron cinco ministros (Luis Atienza, Beatriz Corredor, Jordi Sevilla, Miguel Boyer y Ángeles Amador), además de seis altos cargos.

Conviene recordar que el presidente Felipe González formó parte del Consejo de administración de Gas Natural entre 2010 y 2015, con una remuneración de 126.000 euros anuales.

También es destacable que una treintena de altos cargos de las Fuerzas Armadas y del ministerio de Defensa pasaran a formar parte de los órganos de dirección de las principales empresas armamentísticas del país, entre ellos Pedro Morenés, José Luis Urcelay y Eduardo Serra.

COLOMBIA: CUANDO LA GENTE NO AGUANTA.-

El gobierno de Colombia, presidido por el ultraconservador Iván Duque, decidió hacer una reforma tributaria para paliar los efectos económicos de la pandemia. Los impuestos afectaban a la mayoría de la gente, ya que aumentaba el IVA y se ampliaba la base gravable del impuesto sobre la renta (para gravar a quienes menos ganan). La reforma contaba con el beneplácito de las grandes fortunas.

La gente se indignó y salió a la calle. El gobierno les mandó al ejército, para demostrar quién manda, y no tardaron en aparecer los muertos. Pero la gente siguió en la calle y, luego de cuatro días de manifestaciones multitudinarias, el presidente tuvo que dar marcha atrás y retirar la reforma; ha prometido dialogar para llegar a acuerdos fiscales…

Durante décadas los gobiernos colombianos han llevado adelante una política económica destinada a favorecer a los grandes capitales, sin incomodarlos con impuestos altos o con una legislación laboral exigente. Hoy Colombia es uno de los países más desiguales del mundo. El 20% del ingreso está en manos del 1% de la población, que paga muy pocos impuestos. Más de 22 millones de los 45.5 millones de colombianos viven en la pobreza. Fuentes de la Iglesia Católica han denunciado que unos cinco millones de ellos “se van dormir, diariamente, sin comer”.

Mientras tanto, la pandemia mantiene ocupadas el 90% de las unidades de cuidados intensivos en las principales ciudades del país.

DESEMPLEO, UNA NUEVA NORMALIDAD.-

Si, la pandemia tiene mucho que ver. Nos ha golpeado por muchos lados. Pero lo del desempleo viene de atrás. Lo llaman desempleo estructural. La crisis del 2008 y la pandemia lo han agravado, por aquello del perro flaco y las pulgas. El hecho es que hoy en España los ocupados no llegan a los 10 millones y los desocupados son casi cuatro millones; la tasa de paro es del 16%, la más alta de la Unión Europea.

Las mujeres desempleadas son 1.953.700 (el 53,5% de todo el desempleo en el país).

La tasa de paro juvenil es del 40%, el porcentaje más alto en la Unión Europea.

Los hogares que tienen a todos sus miembros en paro son 1,22 millones.

Ya casi aceptamos estos datos como “normales”. Nos hemos acostumbrado a la precariedad y no nos rebelamos… ¿Hasta cuándo?

EFECTOS DE LA MACROPRODUCCIÓN DE CERDOS.-

En España se matan más de un millón de cerdos cada semana. La ganadería porcina ha crecido vertiginosamente hasta situarse como primer productor europeo, gracias en buena medida a la epidemia de peste porcina en varios de nuestros países vecinos, sobre todo Alemania. El 70% de esa carne se destina a la exportación, principalmente hacia China.

Ese crecimiento está basado en la proliferación de macrogranjas. En los últimos diez años éstas han crecido en 1.500, mientras han cerrado 8.000 pequeñas explotaciones familiares.

La dinámica productiva ha hecho sonar las alarmas por sus efectos en el plano ambiental, ya que se generan al año más de 67.000 millones de litros de purines (excrementos líquidos), con residuos peligrosos como los nitratos y los metales pesados, a lo que se suman otros como los antibióticos, que están contaminando de manera alarmante los suelos, ríos, lagos y acuíferos.

Por otro lado, esa ganadería industrial no ayuda a la España vaciada, ya que la población disminuye y pierde calidad de vida en las zonas donde se instalan las macrogranjas.

“SIMPATÍA Y AMISTAD” CON ARABIA SAUDÍ.-

Las relaciones de España con Arabia Saudí han estado marcadas por una tradicional simpatía y amistad entre ambos pueblos y entre las dos Casas Reales, donde el rey ha sido un gran activo. Lo dice un reciente informe de la Oficina de Información Diplomática, del Ministerio de Asuntos Exteriores

El documento reconoce que en Arabia Saudí “la disidencia política tiene un espacio menor, existiendo casos de detenidos por su actividad política”; que no existen los partidos políticos ni sindicatos"; que "la homosexualidad está penada con la flagelación, la cárcel o pena de muerte"; que "la separación de sexos rige en todos los aspectos de la vida cotidiana"; que las mujeres en público deben estar “acompañadas por un hombre que sea su mahram o guardián, ya sea éste su marido, padre, hermano o hijo"; que sigue siendo necesario "el permiso del hombre cabeza de familia" para que ellas puedan obtener pasaporte…

Todo ello no es obstáculo para que las relaciones entre ambos países estén al más alto nivel. Tampoco lo son para los negocios empresariales, de manera especial para la exportación de armamento, pese a que, según datos de Naciones Unidas, los seis años de guerra de Arabia Saudí contra Yemen haya provocado más de 200.000 muertos, por causas directas e indirectas.

EL IBEX 35 Y LOS DEFENSORES DE LA NATURALEZA

Desde hace cinco años más de 1.500 personas han sido asesinadas en el mundo por defender los derechos humanos; el 69% de ellos defendían la tierra, la naturaleza y el medio ambiente frente a los megaproyectos energéticos, mineros, agroindustriales o de infraestructura por parte de grandes corporaciones, que con frecuencia dejan sin sus medios de vida y expulsan de sus territorios a las poblaciones originarias.

El 75% de ese tipo de asesinatos ocurren en América Latina, donde empresas transnacionales españolas llevan a cabo proyectos que esquilman sus recursos, frecuentemente apoyadas por las instituciones estatales y supranacionales, por las oligarquías locales, por los poderes públicos, las fuerzas armadas y las normas jurídicas.

En México, por ejemplo, las empresas españolas Abengoa, Elecnor, Enagás, FCC y Azvi participan en proyectos de construcción de centrales termoeléctricas, un gasoducto, dos acueductos, redes alta tensión, líneas ferroviarias e infraestructuras turísticas e inmobiliarias…

Son proyectos con fuertes impactos ecológicos y sociales, que concitan una gran oposición por parte de la gente, sobre todo de comunidades indígenas. Los líderes de esa oposición son víctimas de campañas de difamación, amenazas, acoso judicial, seguimientos, agresiones y asesinatos, porque defender el agua, los ríos y los bosques supone desafiar la lógica del sistema económico global y los intereses de las élites. Es una variable del régimen global de violencia y represión contra quienes se oponen a los grandes intereses económicos y políticos.